Es el momento de las franquicias de venta de oro

A principios de verano los locales de compra de oro pagaban unos 20 euros por gramo. Esta semana, debido a la cotización mundial del metal, que ha subido un 28% desde julio, los precios han rondado los 27 euros. Los clientes, convertidos en vendedo

Fecha: 25/08/2011

Es el momento de las franquicias de venta de oro
"El que más me dé, por poco que sea, se lo queda", explica un chico que pretende vender una cadena valorada en 332 euros. Al contado. Le animan sus compañeros, que tienen claro que "es el momento": El oro está en máximos históricos. Él pide, sin embargo, que se la devuelvan, porque va a seguir tanteando. Visitan varios locales de la madrileña Puerta del Sol acompañados por los hombres anuncio, que prometen pagar el máximo posible por cualquier alhaja.

"La competencia nos tiene machacados", comenta un empleado que prefiere no identificar la tienda de la calle Montera para la que trabaja. Con 26 años a sus espaldas tras el cristal blindado, asegura que muchos locales han abierto en la plaza en los últimos años, algunos incluso sin la licencia requerida. Según el Consejo Mundial del Oro, el precio de la onza (unos 31 gramos) ha pasado de los cerca de 900 dólares en 2009 a los 1.756 que marcó ayer en Londres, el mercado de referencia. Y eso que el lunes marcó el récord de los 1.897 dólares por onza.

La feroz competencia era previsible. Si se le unen las inversiones y la volatilidad que caracteriza este negocio, en las que por un colgante de 5,5 gramos se pagan 148 euros, aparece el problema de la liquidez. Porque los compradores deben mantener inmovilizado el género adquirido durante quince días, tiempo en el que la policía puede requisarlo si tiene indicios de que fue robado.

Mientras tasa un reloj en 1.200 euros, un anillo en 210, y rechaza otro por ser bisutería, el empleado explica que la competencia y la cercanía entre ellos les obliga a mantener estables los márgenes de beneficio de las operaciones de compraventa, por lo que pagan más que antes para ganar lo mismo.

Eso implica que se invierten mayores capitales. El beneficio es el mismo, pues también se vende el oro a mejor precio, pero se ha invertido más capital, con lo que el porcentaje de beneficio bruto es cada vez menor. "Es un buen momento para vender, no para comprar", explican en Quilates Oro, otra de las tiendas de la Puerta del Sol.

Cuando la tienda adquiere el oro, y tras pasar los quince días, puede disponer de la pieza. Si está en buenas condiciones, se pone directamente a la venta, actualizando el precio cada día dependiendo de la cotización. Lo deteriorado se vende a una refinería; los precios esta semana rondaban los 30 euros.

Entre ellas destaca Sempsa, que separa y funde los metales para procesarlos y venderlos en lingotes. Una de las empresas que lo compran es Oro Direct, que luego lo vende como inversión a particulares. La semana pasada vendió 360 kilogramos, y asegura que las ventas de este año duplican a las del pasado. Una máquina que funciona mejor cuanto más inestable se muestra el mercado financiero, en la que todo comienza al abrir el joyero familiar.
Fuente: Cincodias.com

 


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