Las franquicias miran ‘al exterior’

Como parte de una tendencia en auge, las marcas del sector se implican progresivamente en proyectos de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Fecha: 22/11/2010

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es un concepto que se debate entre su vocación de ser “la forma idónea de restablecer el equilibrio entre el desarrollo económico y el desarrollo social” y su verdadera esencia, la de una realidad en relación la que  “no acaba de existir un consenso entre los distintos miembros de la sociedad sobre cuáles son los roles que cada cual debe asumir en pro de un desarrollo sostenible y un mundo más equitativo, (Observatorio Responsabilidad Social Corporativa)”.

Este segundo factor es quizás el responsable de que cierta parte del tejido empresarial todavía no haya identificado la realidad social que le rodea como uno de los stakeholders o grupos interesados a los que también debe dirigir su política empresarial.

Otras empresas, en cambio, han dado el paso y han hallado en la RSC un factor determinante para ‘alimentar’ su imagen de marca y para convertirse en actores decisivos, no sólo para sus clientes, proveedores, accionistas y trabajadores, sino también para la sociedad que les rodea.

En este empeño, y dentro del ámbito de las franquicias, encontramos buenos ejemplos como el de MRW que, junto con la Red Española de Impacto Mundial y en colaboración con Esade, presentaban recientemente La RSE en Empresas Franquiciadas, la primera guía del sector en la que se exponen las claves para gestionar de forma integral la Responsabilidad Social.

No en vano, la central de franquicias de transporte urgente informaba en uno de sus comunicados de prensa que  “trabaja conjuntamente con sus delegaciones para gestionar la Responsabilidad Social de la marca” y la semana pasada fue galardonada con uno de los Premios SERES a la Innovación y Compromiso Social de la Empresa por la “Integración Laboral de Colectivos Desfavorecidos” en su equipo.

DIA es otra de las grandes compañías que trabaja en la gestión de la Responsabilidad Social Corporativa y que ha sido galardonada por ello. La red de franquicias protagoniza actualmente una campaña de colaboración con la Fundación Contra la Hipertensión Pulmonar para dar a conocer esta dolencia a la sociedad  y ha recibido el Premio Corresponsables dentro de la categoría "Gran Empresa" por el convenio establecido  con la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL).

Siguiendo esta línea de donación de recursos pero, esta vez, para mejorar el saneamiento básico y acceso al agua potable de la infancia más desfavorecida, H&M  colabora estas Navidades con el proyecto de agua de UNICEF.

 Oh my cut!, por su parte, ha contribuido con su “Corte Solidario” a los proyectos de cooperación infantil en India de la Fundación Vicente Ferrer y RIZOS, en colaboración de la marca de accesorios Estrelleta y en favor de Infancia sin frontertas, contribuye a la mejora de la calidad de vida de los niños residentes en dos orfanatos de Puertopríncipe, tras la tragedia natural sufrida en Haití.

Otra de las vertientes de gestión de la Responsabilidad Social Corporativa, la que aboga por la preservación del medioambiente ha sido la elegida por marcas como Pull & Bear, que este mes ha inaugurado en la calle Gran Vía de Madrid un establecimiento ‘ecoeficiente’ o regido por  principios de ahorro energético.

Tourline Express, por su parte, anunciaba la semana pasada el lanzamiento de un sobre biodegradable que, como parte de la política de RSC de la empresa, tiene como objeto la minimización el impacto negativo de la actividad de la empresa en el medioambiente.

Otras empresas constituyen, por su propio planteamiento, un ejercicio de RSC. Un ejemplo de ello es Zona Verde Consumibles, una compañía dedicada a la recogida, reciclaje, venta y distribución de cartuchos para impresoras que ha sido recientemente reconocida por el Ayuntamiento de Granada con el Premio a la Excelencia Empresarial .

Estas empresas integran, junto con otras muchas, una tendencia en auge de marcas que miran ‘al exterior’ y que incorporan en su política empresarial y en su organigrama los planteamientos éticos y los recursos humanos y económicos para aportar un beneficio intangible a su marca y manifiesto a aquellos colectivos sobre los que incide su actividad de manera indirecta.

Fuente: Departamento de Comunicación de Barbadillo y Asociados

 


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