Les P’tits Bilingues aplica el método Lóczy para su red de franquiciados

Concretamente, lo ha puesto en funcionamiento en su recién inaugurada guardería  del madrileño barrio de Arturo Soria.

Fecha: 11/10/2010

La guardería Les P’tits Bilingues, que acaba de abrir sus puertas en Madrid en el barrio de Arturo Soria,  ha puesto en funcionamiento el método Lóczy  para su red de franquiciados. Esta técnica fue creada en Hungría en 1947 para los pequeños huérfanos de la  guerra.
 
Lóczy era el nombre de una guardería que se hizo famosa por sus métodos de enseñanza innovadores, introducidos  por el pediatra  Emmi Pikler, responsable de la gestión del orfanato. El método Pikler-Lóczy se basa sobre  algunos principios directores, entre los cuales  se destacan la importancia de la verbalización, el juego espontaneo y el respeto de la  autonomía.

 La verbalización            

El niño debe tomar conciencia de él mismo y  del medio ambiente donde se mueve. Para eso, se necesita hablar con él constantemente e  informarle  de las cosas futuras que le van a ocurrir,   explicarle su alrededor. Esta comunicación le ayudará a anticipar los acontecimientos y  a reaccionar evitando el estrés, la impaciencia y el miedo

El juego espontáneo                    

El juego espontáneo tiene un valor esencial para el desarrollo del niño. También debe ser una fuente de placer. Esta actividad esta orientada por la educadora que tiene en cuenta: 

- El ritmo  sueño-actividad: el niño debe estar en forma para aprovechar plenamente la experiencia,

 - El espacio debe ser ligeramente mayor que  el del  niño, con el fin de permitirle unos movimientos libres dentro de un entorno seguro.

 - El material pedagógico que toma en cuenta la motricidad  del niño y refleja su evolución.

 - Las intervenciones de los adultos: el adulto no debe interferir directamente a menos que el niño este en una situación difícil.

El respeto de la autonomía

Según Emmi Pikler, es necesario que la actividad nazca  del niño mismo. El adulto debe respetar su ritmo y no colocarlo en una  en una posición artificial  todavía no adquirida; por ejemplo, no  sentar un niño que  todavía no lo hace.  Su función es ayudar al niño a lograr su autonomía solo. Y para poder conseguirlo, es importante que el niño tenga  libertad de movimiento (es decir, sin barras en las camas para que el niño pueda entrar o salir libremente).

Fuente: Nota de prensa

 


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