Lizarran inaugura su sexta franquicia en Málaga

Se trata de una delegación de dos plantas, localizada en Marbella,  y regentada por un franquiciado con experiencia en la gestión de negocios propios. 

Fecha: 23/08/2010

Lizarran pinchos, tapas y mucho más, líder en el sector del tapeo y en la rica gastronomía del norte, ha inaugurado su sexto establecimiento en Málaga, concretamente en Marbella, de la mano de un empresario con alta experiencia en la alimentación. Eduardo González Rodríguez, de 50 años, y coruñés de nacimiento ha inaugurado un nuevo local Lizarran en la calle Félix Rodríguez de la Fuente de la ciudad marbellí.

El local cuenta con una superficie de unos 270 metros cuadrados, repartidos en dos plantas; la planta de abajo es donde se encuentra el restaurante y en la planta de arriba las oficinas y el almacén. Uno de los principales atractivos del local es su amplia terraza de más de 100 metros cuadrados, que se ha preparado para que sea de las más atractivas de la zona y se pueda disfrutar del fabuloso clima y del ambiente de la de la ciudad malagueña. Este establecimiento dará trabajo a 10 personas y ha supuesto una inversión aproximada de 330.000 euros. “Aunque en Málaga este tipo de restauración está muy presente, la marca Lizarran aportará notoriedad siendo un tipo de productos muy definidos y de fácil gestión, además de con una calidad indiscutible”, afirma Eduardo.

No es la primera experiencia que Eduardo tiene con negocios propios ya que, además de haber trabajado por cuenta ajena en alimentación con varios supermercados como el Hipercor del Corte Inglés y con la cadena francesa Intermarche, fue franquiciado de esta misma cadena en Ciudad Real, gestionando un supermercado del grupo Los Mosqueteros durante 10 años. Por eso, la adaptación a la cadena del grupo Comess ha sido rápida y satisfactoria. “Tuve una formación de un par de semanas donde tratamos desde la elaboración del producto hasta la venta final al cliente, pasando por todos los controles y requisitos de sanidad y prevención de Riegos laborales, y finalizando con la gestión de empresa”, nos aclara Eduardo.

En cuanto a lo que le ha resultado más difícil para poner en marcha este negocio, sin duda afirma que el reclutamiento de personal. “Por experiencia en mis anteriores trabajo, los más difícil es conseguir y acoplar a un equipo humano que sea capaz de transmitir tu filosofía y la de la franquicia al cliente. Además, nuestro objetivo no es centrarnos en una hora concreta del día para hacer caja sino que queremos abarcar desde los desayunos pasando por los menús y acabando por los pinchos y tapas, lo que hace que haya que contar con personal cualificado y con turnos muy determinados”, reflexiona el franquiciado.

Fuente: Nota de prensa

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