La franquicia Bodegas Galiana vuelve a sus orígenes

La enseña ha inaugurado un establecimiento en Daimiel (Ciudad Real), municipio donde se creó.

Fecha: 21/10/2009

La franquicia Bodegas Galiana vuelve a sus orígenes

Desde 1953, año de la creación de Bodegas Galiana, esta veterana empresa de tradición familiar ha evolucionado adaptándose a las exigencias de los nuevos tiempos y desde los años 90 comparte su fórmula de éxito mediante el sistema de la franquicia. El pasado 16 de octubre se inauguró un establecimiento de la franquicia en Daimiel, la localidad donde nació, en la provincia de Ciudad Real, volviendo así a sus orígenes.

La nueva taberna se encuentra en el número 7 de la calle de Cardenal Monescillo, con 300 metros cuadrados es el mayor local de la enseña. La empresa franquiciada es Multiservicios Industriales Rápidos (MIR). "Ya contábamos con el local y decidimos apostar por Bodegas Galiana como inversión", comenta María Dolores Oviedo, representante de la empresa. "Dentro del grupo nuestros negocios e inversiones se han centrado en el sector de la construcción, en este caso estudiamos las opciones más adecuadas para las características de Daimiel y, tras evaluar varias cadenas de restauración, nos decidimos por Bodegas Galiana", explica María Dolores.

Entre las principales razones que influyeron en esta decisión, Oviedo destaca "la seriedad de la marca, que además es muy conocida y respetada en toda la zona gracias a su tradición". Para la localidad de Daimiel la nueva taberna "supone una novedad, ya que otros negocios no disponen de la misma variedad y calidad de Bodegas Galiana en comidas para todo el día, ya sea desayuno, almuerzo, merienda o cena". Y es que la veterana cadena pone especial cuidado en el diseño de sus establecimientos, la calidad de sus servicios y de su oferta. Bodegas Galiana escoge sus proveedores entre las denominaciones de origen más relevantes de nuestro país y las empresas que elaboran sus productos de manera artesana y tradicional.

Con esta apertura, se consolida el crecimiento de la enseña gracias a su estrategia de expansión consistente en crecer de forma diferente, abriendo un número controlado de locales, seleccionando cuidadosamente a sus franquiciados. En palabras de María Dolores Oviedo, el hecho de ser una franquicia "supone un apoyo constante y en todos los ámbitos del negocio" y, gracias al sistema de formación que implica no sólo al franquiciado sino también al personal de cocina y camareros, "te encuentras un establecimiento plenamente operativo".

El franquiciado de Bodegas Galiana es un emprendedor con capacidad de inversión y gestión de sus propios establecimientos. Un local se puede poner en marcha con éxito sin necesidad de experiencia previa ya que la operativa de servicios y de gestión está sistematizada y documentada. La inversión inicial para establecerse como franquiciado oscila entre los 100.000 euros a los 250.000 dependiendo de las características del local, con un canon de entrada de 24.000 euros que incluye todos los servicios de apoyo a la puesta en marcha.

Se abren sólo 6 establecimientos al año, para los cuales se seleccionan cuidadosamente los franquiciados y se les ofrece un proyecto de inversión muy racional y rentable.

La operativa de servicios y de gestión está sistematizada y documentada. La compañía forma al personal de servicio supervisando periódicamente su trabajo. Bodegas Galiana enseña al franquiciado a gestionar el negocio, entregándole herramientas para facilitarle su labor y apoyándole en todo momento.

Fuente: Nota de Prensa

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