La Cámara de Comercio enseña a las empresas madrileñas a proteger jurídicamente sus resultados en innovación para ser más competitivas

Madrid es la Comunidad de España que más invierte en I+D+i, superando la media europea y nacional con cerca del 2% de su Producto Interior Bruto (PIB) entre la inversión pública y privada.

Fecha: 17/08/2009

La Cámara de Comercio enseña a las empresas madrileñas a proteger jurídicamente sus resultados en innovación para ser más competitivas
En tiempos de crisis, invertir en innovación ayuda a la empresa a distinguirse de sus competidores, a ver aumentada su capacidad productiva y su volumen de ventas. En este contexto, cualquier empresa que realice esfuerzos en I+D+i ha de proteger jurídicamente sus resultados si desea ser aún más competitiva, ya que, de lo contrario, estaría regalando sus descubrimientos a las compañías de la competencia.
 
Con esta idea, y bajo el título de “La protección de la propiedad industrial e intelectual como instrumento de competitividad empresarial”, la Cámara de Comercio de Madrid y el Centro de Difusión de la Innovación (CDI) han organizado una jornada para dar a conocer a las empresas la utilidad de las distintas modalidades de protección de la innovación, así como las posibilidades de explotación de los resultados obtenidos a través de estos proyectos de investigación y desarrollo.
 
Como han podido conocer los asistentes, el empresario cuenta con distintos mecanismos como forma de garantizar que se rentabiliza su inversión en I+D+i. Se trata de comprar el derecho a impedir que otras compañías exploten industrial y comercialmente los resultados obtenidos tras el esfuerzo realizado. Algo que adquiere especial importancia en la Comunidad de Madrid, teniendo en cuenta que es la región de España que más invierte en I+D+i, con cerca del 2% de su Producto Interior Bruto (PIB) entre inversión pública y privada, superando la media europea y nacional, que representan un 1,83% y un 1,27% de sus PIB, respectivamente. 
 
Además, las empresas madrileñas realizan el principal esfuerzo en investigación y desarrollo en la región, ya que acaparan el 59% de la inversión total, casi cuatro puntos por encima de la media nacional. Un dato que invita a tener en cuenta la protección industrial e intelectual como instrumento que incide directamente en el posicionamiento de las empresas frente a sus competidores.
 
Se entiende por propiedad industrial al conjunto de derechos exclusivos que protegen tanto la actividad innovadora manifestada a través de nuevos productos, procedimientos o diseños, como la actividad mercantil, mediante la identificación en exclusiva de productos y servicios ofrecidos en el mercado. En este sentido, cumple con dos funciones claras: incentivar la investigación y, en consecuencia, desarrollar la industria. Aspectos que, según la Cámara de Madrid, cobran una especial relevancia en estos tiempos de fuerte crisis económica.
 
En la jornada, celebrada en la sede cameral, se ha puesto de manifiesto cómo la propiedad industrial incide en la competitividad de diferentes maneras. Entre ellas, destacan la reducción del riesgo a que otras empresas copien y utilicen comercialmente una invención propia, el aumento de los beneficios y la mejora del rendimiento de las inversiones, la proyección de una imagen positiva de la empresa, el acceso a nuevos mercados o la obtención de ingresos adicionales procedentes de la concesión de una licencia sobre la patente o su cesión.
 
La patente como fuente de información tecnológica
La protección bajo derechos de propiedad industrial presenta diferentes formas, como los modelos de utilidad, los diseños industriales, las marcas, los nombres comerciales o los derechos de autor. Y, sobre todo, las patentes, a las que se ha prestado especial atención durante la jornada como fuente de información tecnológica, destacando sus principales usos, ventajas y obstáculos, entre otros aspectos.
 
El año pasado se presentaron en España un total de 3.783 solicitudes de patentes, superando las 3.439 de 2007, según los datos de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Según explicaron los expertos de la Cámara de Comercio y del CDI, es importante que este número crezca porque no son sólo interesantes para proteger los inventos, sino que, además, son una fuente de información sobre el estado de la técnica que hay que aprender a explotar. Por ello, los expertos consideraron que una Ley de Patentes que proteja eficazmente los resultados de una investigación constituye un elemento necesario dentro de la política española, para el fomento de la investigación y el desarrollo tecnológico.
 
La Cámara de Comercio lleva tiempo centrando sus esfuerzos en incrementar el número de empresas madrileñas que desarrollan de forma habitual proyectos de innovación tecnológica. Por ejemplo, un total de 97 empresas de la Comunidad de Madrid encontraron financiación nacional e internacional para sus proyectos de I+D+i durante el año pasado a través del “Programa de Estímulo de la Innovación de Empresas Madrileñas”, desarrollado conjuntamente por la Cámara de Comercio y el Gobierno regional. El importe total de dichas ayudas ascendió a 13,14 millones de euros y supuso una inversión inducida conjunta de más de 57 millones de euros.

 


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