En el Día Mundial del Medio Ambiente, la franquicia Elefante Azul recomienda un consumo responsable del agua

El método tradicional de lavado mediante una manguera supone un consumo 10 veces mayor que el sistema de alta presión utilizado en los centros especializados y un gasto adicional de 7.000 litros de agua anuales.

Fecha: 04/06/2009

En el Día Mundial del Medio Ambiente, la franquicia Elefante Azul recomienda un consumo responsable del agua
Con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), Elefante Azul, líder en el sector de lavado a presión de vehículos lanza un mensaje de sensibilización respecto al malbaratamiento de agua que implica el lavado tradicional de vehículos.
 
Según datos de Elefante Azul, cada español lava una media de 15 veces al año su coche. Utilizando un sistema de lavado mediante agua a presión, son suficientes entre 40 y 50 litros para lavar un automóvil de tamaño medio. Por tanto, bastarían 750 litros anuales para mantener la limpieza del coche. Lavar el vehículo en casa o en la calle, con una manguera, implica un gasto de aproximadamente 500 litros de agua por lavado. Teniendo en cuenta la media de 15 lavados anuales, este sistema representa un gasto de 7.500 litros de aguas al año, es decir, casi 7.000 litros de diferencia que utilizando el sistema de agua a presión.
 
Los túneles de lavado son una opción intermedia pero que implican igualmente un consumo excesivo de agua. Este sisteme consume entre 75 y 300 litros por lavado, dependiendo de si la instalación dispone o no de un sistema de reciclaje del agua.
 
Ernesto Barrera, Responsable Técnico de Elefante Azul en la Península Ibérica, comenta que “además del consumo de agua, el lavado de vehículos en el jardín de casa o en la calle tiene otros problemas: la suciedad del coche puede conter restos de polvo, insectos, residuos como metales pesados de los discos de frenos, aceite,... lavar el coche en casa, ya sea con una manguera o con un cubo y una esponja, implica que todos estos residuos vayan a parar a la red fluvial o directamente a la capa freática, con la degradación medioambiental que eso implica”.
 
Dejar de lavar el coche tampoco es la solución. Ernesto Barrera advierte que “si dejamos que la suciedad se acumule en el vehículo y esperamos a que la lluvia sea la que lave nuestro coche, parte de esta suciedad irá igualmente a la capa freática”.

 


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