AEF presenta su sistema de certificación de calidad

La Asociación Española de Franquiciadores espera que en 3 años el 40% de las cadenas dispongan de este reconocimiento. Este certificado es compatible con otros sistemas de gestión y complementario a las exigencias de la ley para el sector

Fecha: 31/01/2007

La Asociación Española de Franquiciadores ha presentado el Sistema de Certificación de Calidad de las redes de franquicia que ha sido desarrollado por un Comité Técnico de Calidad formado por franquiciadores y consultores con auspicio de la AEF. En su desarrollo se definen todos aquellos requisitos que han de cumplir las empresas franquiciadoras -desde el punto de vista del desarrollo del negocio hasta la relación con el franquiciado- para poder ser auditadas por la empresa certificadora.

Según Xavier Vallhonrat, presidente de la AEF, “el desarrollo de esta norma de actuación quiere promover el interés de las empresas franquiciadoras por obtener el certificado de calidad que garantiza la excelencia tanto en la gestión de la compañía como en la relación con la red de franquiciados. Prevemos que en tres años un 40% de las franquicias habrán obtenido este certificado”

El certificado de calidad de la franquicia es compatible con otros sistemas de gestión (ISO 9001, SA 8000, etc.) y es complementaria a los requisitos que la legislación vigente exige a los franquiciadores. Está dirigido a las empresas franquiciadoras interesadas en estandarizar de acuerdo a unos criterios cualitativos tanto los procedimientos de actuación referentes al desarrollo de su actividad como la relación profesional establecida con el franquiciado.

Los requisitos del franquiciador según este estándar son los que se refieren al desarrollo del negocio, el cumplimiento de la legalidad y el vínculo contractual con el franquiciado. Entre ellos están los siguientes: acreditar tener concedido y en vigor durante el tiempo de duración de los contratos de franquicia el título de propiedad, de cesión o el derecho de uso y explotación de la marca y signos distintivos; poseer el control del negocio objeto de la franquicia; disponer de un know-how establecido y transmisible; disponer de un sistema formativo y de asistencia técnica; poder probar el éxito del negocio a franquiciar; estar inscrito en el Registro de Franquiciadores; el franquiciador debe garantizar el cumplimiento de la normativa legal establecida a los efectos para el régimen de la franquicia en España y en su caso, en su país de origen; y debe garantizar el cumplimiento de cualquier normativa general o sectorial que pudiera afectar al desarrollo de la actividad objetivo de franquicia.

En la parte dedicada a la relación con el franquiciado, este sistema valora todo aquello referido a comunicación, la asistencia técnica, la formación, el control y supervisión y la gestión de las personas. La central tiene que ayudar al asociado: en la búsqueda del local idóneo; en los trámites administrativos necesarios para comenzar a operar; en la configuración definitiva que deba adoptar el establecimiento y en la manera de exponer el producto, si lo hubiera; en la elaboración de un plan de lanzamiento de la actividad; y debe ofrecer un plan de formación sobre los principales aspectos que comprenden la explotación del negocio objeto de la franquicia y garantizar el acceso a posibles adaptaciones, cambios y nuevos enfoques que puedan realizarse respecto al método objeto de la franquicia.

En relación al Manual Comercial, el certificado vigila los temas de gestión comercial, a procedimientos operativos, adecuación y decoración e identidad corporativa. La norma de Calidad en la Franquicia destaca que “el franquiciador debe documentar y mantener la política comercial de la red y marcar las directrices comerciales que debe desarrollar el franquiciado durante el ejercicio de su actividad, con respecto al cliente final”. El franquiciador debe detallar los procedimientos relativos a la operativa diaria de la actividad y proporcionar a los franquiciados los valores óptimos de los indicadores d gestión de la actividad más apropiados.

Vallhonrat cree que “la norma elaborada servirá a las compañías otorgándoles mayor profesionalidad, competitividad y transparencia a sus sistemas de franquicias”. El Comité de Calidad de la Asociación Española de Franquiciadores, a través de una Comisión Técnica, seguirá expresamente cada uno de los procesos de certificación de calidad de las empresas franquiciadoras y será a éste al cual, la empresa certificadora deberá proponer la concesión del sello de calidad a una empresa en concreto. La AEF, además de otorgar el certificado, lo registrará y emplazará al franquiciador a rubricar la normativa de uso del sello.

 


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