Mónica Carreter, franquiciada de Fild’or Hobby-Mercería

“Puedo obtener ingresos extra con los cursos en la trastienda”

Fecha: 29/09/2008

Mónica Carreter, franquiciada de Fild’or Hobby-Mercería

Buena parte de los emprendedores que apuestan por un negocio de baja inversión en franquicia lo hacen para tener un autoempleo. Unos porque se ven obligados a reconducir su vida laboral a la fuerza; otros, como es el caso de Mónica Carreter, por esas ganas vitales de cambiar de actividad tras muchos años en un mismo lugar. “Hacía tiempo que barajaba la posibilidad de montar algo por mi cuenta, porque hasta el mes de diciembre era empleada en una multinacional del sector de la fotografía. Tenía ganas de hacer otra cosa y lo que me apetecía era emprender un negocio”, dice Carreter.

Tras dos años pensando qué montar, en el mes de mayo abrió un establecimiento Fild’or Hobby-Mercería en el centro comercial Burgo Centro II, ubicado en Las Rozas (Madrid). “La inversión total, con la mercancía inicial, ha sido de alrededor de 80.000 euros. Una cantidad que, de acuerdo con el estudio de viabilidad que he realizado, se puede recuperar en unos cinco años”. Además, desde el punto de vista financiero, Carreter contó con parte de la indemnización de su anterior trabajo y con ayudas para la creación de empleo.

Para Carreter, una de las ventajas de este negocio de mercería y labores radica en que los ingresos no solo proceden de las ventas, sino que, “al poder ofrecer cursos y talleres en la trastienda, se obtienen beneficios extra. Algo que sirve, además, para fidelizar a la clientela”.

Contacte con FILD'OR

 
Acepto el aviso legal.

 


Sigue a Barbadillo y Asociados
Barbadillo y Asociados




Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra Política de cookies.