Las trampas habituales en las que caen los franquiciados

La decisión de montar una franquicia siempre implica un tiempo prudencial de análisis

Publicado por: Rocío Molina
Fecha: 04/11/2016

Convertirse en un emprendedor no es sinónimo de enfrascarse en cualquier proyecto sin darle previamente unas cuantas vueltas. No te engañes, tampoco supone tomar decisiones rápidas aunque cuentes con el amparo de un franquiciador en el caso de querer unirte como un miembro más al éxito de una cadena. La decisión de montar una franquicia  siempre implica un tiempo prudencial de análisis y es en esta máxima y otras muchas más en las que casi siempre los emprendedores caen, bien por emoción, bien por la ansiedad de empezar lo antes posible.

Las trampas habituales en las que caen los franquiciados

Por lo que sin ánimo de querer frenar ilusiones recomendamos cautela y mucho juicio para que la empresa sea todo un éxito, así como una serie de consejos útiles para evitar caer en esas trampas tan habituales para los franquiciados:

1. Estudia la marca de verdad

No nos referimos simplemente a conocerla por haber consumido/comido un par de días y estar en la fase de enamoramiento en la que todo se ve de color de rosa. Cuando hablamos de estudiar la marca, nos referimos a estudiarla de verdad lo que engloba una investigación exhaustiva con sus puntos fuertes y débiles. En esta fase de conocer en profundidad es vital hablar con otros franquiciados, conocer experiencias e informarse de todo artículo o referencia impresa o digital en las que sea protagonista nuestra marca. Tu postura será la de empresario por lo que olvida por unos instantes tu papel de cliente y ¡adéntrate de lleno por querer saber y conocer todo! 

2. Imprescindible investigación de mercado

La ubicación de un local puede ser determinante para lograr que un negocio tenga éxito o sea un auténtico fracaso. Es por ello que dado su peso en el resultado final, se tiene que trabajar y patear muchas calles y centros para dar con un local que se ajuste a nuestras condiciones y que no se aleje del target a por el que vamos y cuente con unas condiciones que influyan positivamente a impulsar las cifras al alza.

Puede que tengas un local en propiedad o un buen amigo que te ofrezca su posibilidad, pero apuesta por él si encaja verdaderamente con tu marca y siempre que la central de franquicias te dé el visto bueno. 

3. No te lances sin un plan para todo

Lo ideal es que decididos a montar una franquicia tengamos todo calculado y controlado, englobando desde el plan financiero (por supuesto) así como posibles acciones complementarias que desde la central de franquicias contemplen. Se tiene que disponer siempre de una partida económica para posibles gastos extra y contar, además del dinero necesario para la inversión, con un remanente que nos dé seguridad para cualquier imprevisto que pueda derivarse de la apertura del negocio. No existe un negocio bueno, sino planificaciones extraordinarias para alcanzar el éxito.

4. Rodéate de los que saben

Busca asesoramiento de los expertos, acude a una consultora si estás interesado en una franquicia en concreto y ellos evaluarán con el franquiciador si eres un candidato óptimo. Su estudio, experiencia son los mejores cimientos para garantizar con éxito una expansión segura y sostenible.

Fuente: Barbadillo y Asociados

 


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